Caspolinos con efeméride en este año 2021 que se nos va (I)

En el año que ahora cerramos, Caspe ha sabido recuperar la memoria de uno de sus hijos ilustres. Mucho se ha hablado y escrito de Florencio Repollés Bielsa en el centenario de su fallecimiento. En julio se le recordó en un acto institucional de homenaje promovido por el CECBAC y el Ayuntamiento, que incluyó un concierto en el que se recuperaron algunas de sus composiciones, al tiempo que se descubría la placa que da su nombre al callizo de la calle Rosario que linda con la que siempre fue su casa familiar y academia. Los Amigos del Órgano acertaron con una memorable sesión en la parroquial y, en Zaragoza, de la mano de los músicos de la Diputación Provincial, sonaron sus partituras en escenarios de postín. Ahora, se ultima un libro y se trabaja en el rescate de una de sus zarzuelas.

            No han corrido la misma merecida suerte efemérides referidas a otros convecinos de pasadas épocas, que también hubiese sido acertado rememorar. No es bueno que pasen desapercibidos los aniversarios señalados de personajes que dejaron huella entre nosotros, difundirlos es solo excusa para conocer mejor a quienes nos precedieron y contribuyeron a perfilar lo que somos. Subrayar el recuerdo es cohesionarnos como colectivo. En ese afán, para que 2021 no sea año de olvido, me parece oportuno esbozar rasgos biográficos de algunos caspolinos cuya fecha de nacimiento o muerte ha «redondeado» el año que se nos va. Seguro que habrá más, pero nadie puede discutir que los que aquí siguen merecen glosa.

         NATALICIOS SEÑALADOS.

         Hace 100 años: José Altabella Hernández, erudito historiador del periodismo español.

El alcalde Besteiro presenta a Altabella en una conferencia en Caspe. Año 1982

            Hijo del comandante de puesto del cuartel de la Guardia Civil, José nació en Caspe el 07.03.1921 y entre nosotros permaneció hasta que, en 1926, la familia se trasladó a Vitoria como paso previo a asentarse en Madrid, donde se afincaron en septiembre de 1927 y donde nuestro Altabella vivirá hasta su muerte, acontecida el 28.12.1995. Tras titularse en magisterio, se ganó la vida como redactor de acreditadas cabeceras, pero, como escribió su amigo el actor Fernando Fernán Gómez, «amaba tanto el oficio de periodista que, poco a poco, fue dejando de ejercerlo para estudiarlo». Doctor en Ciencias de la Información por la Complutense, fue el primer profesor titular, por oposición, de la asignatura Historia del Periodismo Español. Además de docenas de libros sobre su especialidad (el primero «Corresponsales de Guerra», 1945) firmó ensayos de éxito, por ejemplo «La Lotería Nacional de España», en torno a la que el autor me subrayó que, a pesar de ser editada en 1962, «no contiene ni una sola referencia a Franco, cosa difícil y significativa». Antologista de Larra (1970), Mesonero Romanos (1971) y Cavia (1971), se reencontró con Caspe en enero de 1982 gracias a que el alcalde, José Besteiro, y el presidente del Grupo Cultural, Miguel Caballú, le invitaron a pronunciar una conferencia para presentar una historia de la prensa local de la que el aquí firmante fue juvenil coautor.


            Hace 100 años: José Suñé Comech, escultor que trabajó en la restauración de Versalles.

            En la Fireta Alta nació el 20.07.1921 y pronto se despertó su vocación artística: «En la escuela, de crío, todo el dinero que cogía me lo guardaba para lápices», me contó en una entrevista en buena medida inédita. Aprendió los rudimentos del oficio en 1942, en el taller caspolino de Paltor. En Zaragoza trabajó por su cuenta en esculturas y alabastros hasta que, en 1954, recibió el encargo de crear un retablo para la parroquial de Algemesí (Valencia). Tras una estancia laboral en Portugal (dejó obras en Oporto), su etapa francesa se inició en 1956, como restaurador de antigüedades antes de emplearse en el mismo menester en el palacio de Versalles, donde pasó una década. Regresó a Caspe en 1973, y aquí diversificará su actividad: como docente en academias de pueblos de la comarca, preparando exposiciones y elaborando variopintos trabajos artísticos, algunos muy notorios, como la escultura en piedra de Juan Fernández de Heredia (1997), cuyo proceso de elaboración mereció un reportaje en TVE. Los críticos reconocen que sus manos alcanzaron una «soltura y madurez que solo el tesón puede otorgar». Suñé falleció el 23.07.2006.

José Suñé esculìendo en su taller. Año 1997

            Hace 300 años: Emmanuel Vicente Turull Portolés, clérigo y músico.

            Vino al mundo en Morella (Castellón), en 1721, hijo de Francisco Turull, prestigioso constructor de órganos barrocos que aún suenan en los templos de Aragón y Valencia. Emmanuel Vicente profesó fraile agustino y llegó a ser subprior en el convento de Caspe, donde desempeñó el menester de organero. Un reto para los investigadores melómanos es bucear en los archivos de la orden religiosa en busca de posibles composiciones de su autoría.

Alberto Serrano Dolader

Posted in Caspolineando, La Bailía (revista de la asociación), Publicaciones

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: