Los Mayos de la Sierra de Albarracín

La de “Los Mayos” es una antigua tradición de la Sierra de Albarracín, que se viene celebrando al menos desde hace 400 años. Supone una suerte de emparejamiento, en principio temporal, de los mozos y las mozas solteros, en lo que parece ser una reminiscencia de las antiguas fiestas de la fertilidad y la llegada de la primavera. Se ha mantenido con distintas formas y razones en algunos de los municipios de la zona. Hoy se celebran en Albarracín, Noguera, Bronchales, Gea de Albarracín, Jabaloyas, Royuela o Guadalaviar. Y, curiosamente, la costumbre se extiende cada vez a más municipios de toda la provincia, incluida la capital, como manifestación de un movimiento de recuperación y exaltación de las tradiciones folclóricas.

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 Porque la de los mayos es, también, una fiesta del folclore. La música de siempre, la que ponen las típicas rondallas y completan los cantadores de jota, es la gran protagonista. No en vano el cortejo y la jota se han dado la mano en Aragón desde hace más de un siglo. “Mayos” se llaman, de hecho, los cantos que se dedican a las solteras en la noche del 30 de abril al 1 de mayo. Son “poemas” de amor, en ocasiones compuestos para la ocasión, que posiblemente perdieron su esencia y características más locales con el olvido y la generalización que vino con el “progreso”.

En localidades como Bezas o Pozondón ya no se recuerdan sus “mayos” desaparecidos. Pero los hubo. Los testimonios de los más mayores, recogidos en distintas localidades de la Sierra de Albarracín, apuntan siempre a ritos semejantes pero con ciertas peculiaridades. En general, la noche comenzaba con un sorteo. Era sobre las nueve o las diez de la noche y participaban los mozos solteros, reunidos en un local o una bodega en donde, en algún caso, aprovechaban para merendar o cenar. Allí preparaban tantas papeletas como mozos y mozas había en el pueblo, con los nombres de cada uno de ellos.

FOTO 7. mayos en guadalaviar

FOTO 2. Mayos Noguera

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Y también cambian las obligaciones de los “mayos” o mozos emparejados. Porque quiénes cantaban y recibían el canto la noche del 30 de abril seguían de alguna forma unidos hasta el día de San Juan, el final de la primavera. En el pasado, las parejas de “mayos” debían iniciar los bailes de los domingos en la plaza. Y en la víspera de San Juan, los hombres preparaban una enramada para adornar el balcón de su moza.

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Los tiempos son tan diferentes que, mientras antes los mozos se escondían en la noche para cruzarse con la menos gente posible, ahora los cantos y recorridos se han convertido en reclamo turístico. Es así, sobre todo, en Albarracín. En la capital de la comarca se reúnen cientos de personas para acompañar a los cantadores y tañedores. Ya no cantan mozos en busca de pareja, sino un grupo de personas conocidas en todo Aragón por haber llevado la tradición de los mayos más allá de su municipio. La cita está tan pensada para el público, que incluso se prepara un escenario en la plaza. Aunque los cantos comienzan como siempre, en la puerta de la Iglesia y para la Virgen, y terminan en las calles, bajo los balcones de las mozas casaderas.

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¿Y qué es lo que se canta? Pues existieron muchas variantes e incluso en localidades como Orihuela del Tremedal se componían “mayos” distintos para cada año. Pero en general se entonan romances que describen a la mujer de forma idealizada, según los cánones del amor cortés y las descripciones ideales de la belleza.

FOTO 6. Mayos en Albarracín

“Ya estamos a treinta

del abril cumplido

y alégrate dama

que mayo ha venido”

Lo habitual es que el mayo correspondiente cante solo las estrofas más particulares, mientras que en las estrofas generales los demás mozos y la rondalla repiten los dos últimos versos a modo de coro.

Aún se podrían contar más detalles de las distintas fiestas de los Mayos en la Sierra de Albarracín. Porque hace unas décadas, como gran acontecimiento que eran, se acompañaban de colectas, comidas de hermandad o distintos ritos personales. Y aunque poco o nada queda de todo aquello, al menos podemos seguir escuchando esos cantos que mantienen una gran tradición.

Texto de apoyo: “Fiestas de Mayo en la Sierra de Albarracín” de Mª Carmen Romeo Pemán
identidadaragonesa.wordpress.com
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